Idiomas 

Las lenguas que más han influido en la lengua castellana

Si estás pensando en aprender otros idiomas y no te has decidido por ninguno, será útil que aprendas
de dónde vienen la mayoría de palabras que usamos en castellano, para así poder elegir uno que sea
más cercano a ti.
El castellano es una lengua romance originaria del Reino de Castilla, en la península ibérica.
Actualmente es hablado por aproximadamente 600 millones de personas en más de 25 países
situados en distintos continentes, considerándose la 2° lengua más extendida del mundo.
Nació a partir del latín vulgar a raíz de la conquista romana, pero el latín dejó de usarse paulatinamente
cuando los romanos se fueron en el Siglo V, dando fruto a muchas variedades romances, como serían:
idiomas gallego-portugués, catalán, astur-leonés, navarro-aragonés, valenciano y más. Pero el latín
no fue la única lengua que influyó en el castellano, que recogió palabras de idiomas tan dispares como
el árabe, el griego, lenguas germánicas como muchos traductores profesionales sabreis (este blog se distribuye entre diversas agencias de traducción).

Como sería imposible detallar cada lengua por separado, pondré sólo algunos ejemplos.
De las lenguas germanas vienen idiomas actuales tales como islandés, alemán, gótico, noruego,
sueco, etc. ¿Palabras castellanas con este origen? Parece difícil, pero son mucho más comunes de
lo que te crees siendo de este grupo: abandonar, tapa, tregua, maestro, marca, ganar, gavilán, guisar,
frasco, espárrago, gótico entre muchas otras.
Del árabe vienen albahaca, aldea, alguacil, bata, café, cazurro, madraza… la mayoría de palabras
que comienzan por al-(albaricoque) y a-(aceite), la preposición hasta y todavía podríamos ocupar unas
cuántas páginas.
Del vasco, que no proviene del latín, se destacan barrunte, chabola, chatarra, angula, pizarra…
Del celta irlandés: barro, cerveza, taladro, carro, colmena…

Del occitano, hablado en la península desde antes de los romanos vendría gris, granate…
Desde el francés, pantalón, burocrático, avión, begonia, bebé, bombón, celulitis…
La influencia del griego en el español es tan extensa casi como la del latín, sobre todo en vocabulario
médico, matemático, en psicología. Se reconoce en las terminaciones –oide, -patía, -plastia, -scopia,
-scopio. También vendrían del griego palabras como teatro, plátano, iglesia, anchoa, esmeralda. Es
curioso observar que una vez que se absorbieron en español, las palabras griegas no sufrieron apenas
degradación.

Gracias a su riqueza y la gran cantidad de sitios y gente que lo habla, el español tiene un gran peso
económico, importante en internet, siendo de los más demandados para ser estudiado y la lengua
europea que más crece actualmente. Es el 4° idioma más demandado en traducción después del
inglés, alemán y ruso.
Pero en definitiva, aunque es hermoso ver toda esta mezcolanza de culturas fundidas en el castellano,
el grueso de nuestro idioma viene del latín, griego y árabe en un 90%.

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