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LOS GLOSARIOS – UN GRAN RECURSO PARA LOS TRADUCTORES

¿Qué es un glosario? El diccionario de la Real Academia Española lo define como “catálogo de palabras de una misma disciplina, de un mismo campo de estudio, etc., definidas o comentadas”.[1]

Seguramente entre los recursos para traductores más esenciales están los glosarios. Es una herramienta muy útil para organizar los términos no conocidos, poco comunes o inclusive ciertas frases. Muchos pensarán que un glosario sólo se utiliza en los libros, monografías, o tesis de grado como parte de las referencias. Y de hecho, así es. Sin embargo, un glosario puede ayudar mucho en revolucionar la vida laboral diaria de un traductor profesional y al mismo tiempo evitarle innumerables redundancias y/o inconsistencias.

Un glosario asegura un estilo y una voz consistentes, una interpretación precisa del texto original y un nivel de calidad de traducción uniforme en todo el texto. Los glosarios son especialmente importantes en el caso de las traducciones técnicas pero realmente deberían emplearse para cualquier proyecto de traducción ya que una traducción debe realizarse correctamente, no debe tener un contenido repetitivo, una terminología inexacta o producirse una traducción errónea, ya que todo esto puede conducir a un resultado indeseable.

Los glosarios pueden diferir en tamaño, desde hojas de cálculo hasta grandes bases de datos, pero todos ellos ayudan a los traductores a estandarizar la terminología, las compañías de traducción también hacen uso de estos para poder utilizar palabras clave y definiciones de manera consistente y correcta. Los glosarios también ayudan a las compañías de traducción y traductores profesionales a hacer cumplir y asegurar el uso coherente de ciertas frases, y acortan el tiempo necesario para traducir un documento almacenando todas las variantes de traducción aprobadas de la terminología en su(s) idioma(s) de destino.

Los glosarios pueden conseguirse haciendo búsquedas especificas en internet, pues existen algunas bases disponibles para sus descargas, pero también podemos elaborarlos por nosotros mismos e ir creando nuestra propia “biblioteca” e ir elaborando según especialidad por ejemplo, términos medios, botánicos, jurídicos,  de ingeniería…

Crear y mantener terminologías y glosarios por supuesto supone esfuerzo y tiempo, pero posteriormente es precisamente tiempo y esfuerzo lo que se ahorran.

Los glosarios pueden contener la explicación de un término o, la equivalencia de un término en otro idioma o, ambas. Es decir, un glosario puede ser monolingüe, bilingüe o plurilingüe. Ilustrado si se quiere.

Si se utiliza una herramienta TAO (Traducción Asistida por Ordenador), tendrá una característica integrada para agregar términos y sus equivalentes. Si se hace de forma manual, básicamente se deben seguir una serie de pasos muy sencillos pero que darán grandes resultados. A continuación te presento una sugerencia de cómo puedes preparar tus propios glosarios:

Términos clave: En el fondo, un glosario es una lista de las palabras, frases, productos y servicios más importantes de tu documento. ¿Hay conceptos en tus documentos que son altamente específicos al tema? Un buen glosario debe ser una lista completa de todos los elementos relevantes. Seria de mucha ayuda hacerlo por orden alfabético.

Definiciones: Un glosario debe incluir definiciones de estos términos clave Este contexto añadido reduce en gran medida las posibilidades de que se malinterprete un término. Si proporciona definiciones, obtendrás una representación lo más precisa posible del texto en el idioma de destino.

Traducciones preferentes: Esto ayuda con la consistencia de las opciones de palabras en la traducción, y asegura que los conceptos que más importan sean traducidos de la manera más precisa.

Lo que no se debe traducir: Es posible que quieras dejar ciertos productos, servicios o nombres propios en el idioma de origen. Incluir estas preferencias en un glosario es la mejor manera de asegurarse de que sólo se traducen las frases que desea traducir.

Actualizar: Un glosario es un documento vivo, sobre el cual se puede seguir construyendo con el tiempo. Añadir nuevas frases a tu glosario antes de cada traducción te ayudará a reflejar los últimos conceptos y preferencias para tu traducción actual y futuros proyectos.

Consultar con el cliente: Consultar con el cliente es una buena práctica. En muchas ocasiones, sobre todo las empresas, manejan su terminología interna de términos de uso frecuente, por lo que es muy aconsejable consultar con ellos ante cualquier duda así como consultar si manejan una guía de estilo. Esto ayuda con la consistencia de las opciones de palabras en la traducción, y asegura que los conceptos que más le importan al cliente sean traducidos de la manera por este deseada.

Siglas: incluir abreviaciones en un glosario ¡te ahorra muchísimo tiempo! Algunas siglas pueden no existir en otros idiomas o pueden no tener traducción, lo que hace que la creación del glosario sea mucho más importante.

Los glosarios son recursos fundamentales para mejorar la calidad de la traducción y acelerar todo el proceso. Invertir tiempo y recursos en la creación de un glosario para tu proyecto produce un gran retorno de la inversión. Ahorrará tiempo y ofrecerá mejor contenido para los proyectos futuros al crear una base sólida de términos e información que puede ampliarse para ser aún más valiosa.

 

Referencia:

[1] http://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=glosario

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